Con el lema “sumérgete en un nuevo mundo”, fue dado a conocer en todo el país el tema escogido por el programa Explora de CONICYT para articular las acciones de divulgación y apropiación social de la ciencia en 2017: “Océanos”. Destacados investigadores de universidades y centros de investigación participaron en la elección de este tema, definiendo ejes temáticos de relevancia para el país.

“Cada año escogemos una temática para articular las acciones de divulgación y apropiación social de la ciencia, que son desarrolladas por los Proyectos Asociativos Regionales (PAR) en todo el país. Este año buscamos relevar el concepto de cultura oceanográfica, vale decir, la importancia que tiene para el país como un gran laboratorio natural que todos los ciudadanos debemos aprender a querer y cuidar”, explica Natalia Mackenzie, directora del Programa Explora de CONICYT.

El doctor Ricardo Bravo Méndez, decano de la Facultad de Ciencias del Mar y Recursos Naturales de la U. de Valparaíso, señala que “este tema es muy importante en Chile debido a que nuestro país es eminentemente marítimo, con 4.200 kilómetros lineales de litoral, el que aumenta a más de 83.800 Km si se consideran las islas y archipiélagos al sur de Chiloé. Esta inmensa extensión oceánica y de litoral constituye una alta variedad de recursos, entre los que se encuentran los pesqueros, portuarios, turísticos, paisajísticos, ecosistémicos y reguladores del clima, entre otros”, dice el académico.

Comparte esta visión el doctor en Oceanografía de la U. de Los Lagos, Iván E. Pérez-Santos. “La peculiar configuración geográfica de Chile, distribuida de norte-sur bajo la influencia del Océano Pacífico, hace pertinente que nuestra población incremente su conocimiento sobre el mar, pues gran parte de la vida económica y social dependen de su salud ambiental”, explica el investigador del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos y Ambientes Costeros (I-MAR).

La preocupación por los efectos del cambio climático global también es parte del contexto en que se hace necesario relevar la importancia de asegurar la conservación de nuestros ecosistemas costeros y la riqueza natural que albergan, mediante investigaciones científicas orientadas a este fin.

“Este importante componente de la biósfera está enfrentando fuertes cambios que le afectan gravemente. Por una parte, están las alteraciones que le genera el calentamiento global y la acidificación de sus aguas por la excesiva absorción de CO2 desde la atmósfera. Y por otra, el colapso y la sobreexplotación de la mayoría de los recursos biológicos considerados como recursos alimentarios”, explica el doctor Bravo, experto en Ciencias Biológicas.

Para el investigador de la U. de Los Lagos, Alejandro Buschmann, especialista en Ecología Costera, “los océanos son la fuente de recursos pesqueros donde Chile es uno de los países más importantes del mundo; y donde la acuicultura de salmonados también ha transformado a nuestro país en líder productivo. También las capacidades científicas en oceanografía y biología marina han puesto a nuestro país a la cabeza en Latinoamérica”.

Natalia Mackenzie agrega que “nuestro mar también ofrece la posibilidad de aprovechar energías renovables, minería, y obtener nuevos componentes para el desarrollo de la biotecnología, la industria farmacéutica y cosmetológica. Un ejemplo es la investigación que se lleva a cabo para aprovechar el potencial de las algas. Laboratorios a lo largo de todo Chile se encuentran desarrollando proyectos que abarcan desde medicina regenerativa, hasta bioestimulantes para optimizar el uso de agua y nutrientes en la agricultura”.

Cultura Oceanográfica

Conocer nuestro mar, saber qué factores lo amenazan y cómo protegerlo, además de entender su valor patrimonial, es parte de la “cultura oceanográfica” que el Programa Explora de CONICYT, busca relevar este 2017.

Natalia Mackenzie explica que “se han dispuesto cuatro grandes ejes temáticos: Exploración marina; conservación y protección de nuestro océano; recursos marinos; y patrimonio y sociedad. La definición de estos ejes se realizó previa consulta a expertos e investigadores, se convocó a los Proyectos Asociativos Regionales y a científicos y científicas de centros de investigación y universidades de todo el país”.

Ricardo Bravo destaca la importancia de trabajar estos ejes señalando que “existe un desconocimiento del mar por la mayor parte de la población chilena. Es muy importante dar la relevancia que realmente tiene el océano para nuestro país, y, además, generar instancias educativas en los distintos niveles del quehacer nacional, especialmente en el formativo, es decir, en colegios, institutos y universidades”, asegura Bravo, académico de la U. de Valparaíso.

“Es vital continuar con la educación y transmisión de conocimientos sobre la importancia de la protección de los océanos, pues en ellos surgió la vida del planeta. Aquí estamos hablando del trabajo con los más pequeños, los niños, hasta las generaciones más avanzadas, que, en su momento, no recibieron ese tipo de educación”, dice el doctor Pérez-Santos.

En tanto para el doctor Buschmann, la cultura oceanográfica significa “hacernos cargo de nuestro mar, esto es que, además de usar los recursos y estos ambientes por razones productivas, nos hagamos también cargo de aspectos como conservación de nuestras costas, sus recursos y biodiversidad”.