En Paraguay, jóvenes estudiantes del ciclo medio apuestan a la investigación científica y proponen ingeniosos proyectos que fueron destacados, en el marco de la decimoquinta edición del Premio Nacional Juvenil de Ciencias, Pierre et Marie Curie, organizado por el Ministerio de Educación y Ciencias, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la Embajada de Francia y la Alianza francesa. El jurado, integrado por expertos, científicos, docentes e investigadores, determinó que el ganador del certamen es el proyecto “Caracterización Químico-Sensorial de Galletitas Dulces a base de Phaseolus lunatus”, del Colegio Sagrado Corazón de Jesús (Salesianito), de Asunción; el segundo lugar fue obtenido por el proyecto “Bicicleta para recarga de emergencia”, del Colegio Mariscal Estigarribia, de Carapeguá; el tercer puesto es de la propuesta “ROBOX”, del Colegio Campo Verde, de Concepción y al cuarto lugar llegó el trabajo “AutoGen”, del colegio Asunción Escalada de la Capital del país.

El proyecto ganador trata de la elaboración de galletitas dulces preparadas con harina de una leguminosa, comúnmente llamada “poroto manteca”, que aporta más proteína que la harina de trigo, según los resultados de la investigación. El trabajo, defendido por la estudiante Kira Franco, bajo la tutoría del profesor Carlos Molinas fue destacado por los jueces, especialmente por los profesionales de química, quienes resaltaron el rigor en el proceso de la investigación científica y la claridad en la presentación física y documentada de las conclusiones finales. Tras el debate entre los evaluadores por el puesto principal del concurso, primó el criterio de apuntar a elevar la calidad de la investigación científica, entre los jóvenes que se inician en esta actividad.

Con aceptación mediática, el segundo mejor posicionado de los proyectos propone unir la necesidad de recarga de teléfonos celulares y la pertinencia de realizar ejercicios físicos al aire libre. Presentada por Marcos Larrea y Jazmín Arévalos, bajo la tutoría de la profesora Nélida de Larrea, la “Bicicleta para recarga de emergencia” es un diseño estático para la producción de corriente eléctrica a partir de energía mecánica. Se utilizaron materiales reciclados y se hicieron las pruebas en la zona urbana de la ciudad de Carapeguá. La bicicleta funciona de la siguiente manera: El pedaleo hace girar, mediante una correa, la polea del alternador, la misma produce corriente eléctrica que entrega a la batería para mantener su carga y alimentar a los artefactos conectados a él.

Con creatividad y materiales reciclados llegó al tercer puesto el proyecto denominado “ROBOX. Robótica inclusiva”. Ariane Pereira y Aníbal Garcete, del Colegio Campo Verde, de Concepción, bajo la tutoría del profesor Gregorio Narváez, proponen un taller de robótica para alumnos del segundo ciclo de escuelas públicas de su ciudad. Expusieron prototipos elaborados a bajo costo, que ayudarán a escolares a desarrollar conceptos básicos de robótica, ciencia y tecnología. Que el costo no sea una limitante para la creatividad y el ingenio de los jóvenes, señalaron durante la muestra.

Finalmente, el proyecto AutoGen, que obtuvo el cuarto premio, fue presentado por Fabián Florentín y Santiago Recalde, bajo la tutoría del profesor Eduardo Caballero. El trabajo de investigación presentó la posibilidad de elaborar un cemento con capacidad de regeneración con la ayuda de bacterias, a través de sus proceso metabólicos.

La feria 2017 estuvo rica en propuesta de alto nivel creativo y de interés social. Entre ellas, una pintura ecológica a base de grasa vacuna (inholora), un basurero que separa residuos del agua en el río, una herramienta Pedagógica de Aprendizaje para chicos con síndrome de Down, una unidad de monitoreo remoto hídrico, una tinta obtenida de una planta silvestre, papel obtenido de cogollo de piña, un té que alivia dolores de artritis, entre otras, de igual destaque, con ingenio y rigor científico.
Los estudiantes ganadores recibirán becas para estudiar francés, microscopios, enciclopedias, y computadoras portátiles. El acto de premiación se llevará a cabo en el mes de mayo de 2018. El jurado estuvo integrado por investigadores categorizados del CONACYT.

Del certamen participan centros educativos del ciclo medio de todo el país, cuyos alumnos prepararan sus proyectos de investigación en las áreas de ciencia, tecnología o innovación. Los finalistas compiten en una feria de ciencias que se realiza en la capital.

El CONACYT, desde el Área “Apropiación Social de la Ciencia”, del programa PROCIENCIA, busca incentivar en los jóvenes el interés por la investigación científica y propiciar el desarrollo de sus capacidades y talentos para que contribuyan al mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad paraguaya.