Prenda creada por la dupla integrada por Diego Fernández Slezak y Carla Cando, sobre inteligencia artificial.

Prenda creada por la dupla integrada por Diego Fernández Slezak y Carla Cando, sobre inteligencia artificial.

El ciclo “Entrelazados: diálogos entre científicos y diseñadores” se presenta una vez más en el Centro Cultural de la Ciencia (C3). La iniciativa, que reúne en equipos a investigadores y diseñadores de indumentaria para desarrollar procesos a partir de temas en ciencia, tendrá lugar el sábado 19 y domingo 20 de noviembre a las 15.30 y 17 horas. El sábado a las 15.30 horas la dupla conformada por Andrea Buccino y Camila Milessi abordará la temática astrofísica, mientras que a las 17 horas, el equipo integrado por Silvana Sede y Nadine Zlotogora dialogará sobre botánica; el domingo a las 15.30 horas, lo harán Arlinet Kierbel y Vicki Otero sobre biología celular, y a las 17 horas, Diego Fernández Slezak y Carla Cando, sobre inteligencia artificial.

Cuando la vegetación habita

Silvana Sede y Nadine Zlotogora trabajaron en la creación de lo que dieron en llamar “vestido vivo”: “Basándonos en esa premisa llegamos a la imagen de una construcción abandonada habitada por la vegetación. Elegimos especies que tuvieran la capacidad de copiar o adueñarse de la forma. Esa idea se vio plasmada en el vestido, que resultó tomado por las plantas”, explicaron. Es así que hablaron de musgos, enredaderas, orquídeas, semillas, hongos y líquenes; plantas, en particular aquellas que crecen sobre otras plantas (denominadas epífitas) o sobre muros; de las características, del tipo de ambientes en donde se las puede encontrar, las condiciones de temperatura, humedad y luz óptimas para el desarrollo de cada especie y la velocidad de crecimiento.

Silvina Sede, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en filogenia y filogeografía, y Nadine Zlotogora, diseñadora textil, se reunieron y comenzaron a trabajar sobre botánica. “Hicimos una exploración, recolectamos distintos ejemplares para luego utilizarlos en la realización del vestido”, relató la dupla que solía reunirse en el Instituto de Botánica Darwinion, parques de la Ciudad y calles en la búsqueda de inspiración para el proyecto puente.

Para lograr el vestido vivo utilizaron una tela antigua de 0,9 cm de ancho totalmente de algodón, frecuentemente usada para la fabricación de mangueras de bomberos que, por el proceso de impermeabilización, resiste el paso del tiempo y la humedad. “Se eligió un tejido estructurado para mantener la forma y que con el movimiento del andar, los ejemplares no se caigan; el tejido rugoso propició la adherencia de las plantas. Se buscó que fuera impermeable sin ser sintético. Siendo un vestido vivo, la fibra natural resultó la más afín a ese concepto”, afirmó la diseñadora.

Capas que simulan niveles de pensamiento

“Para Diego el pensamiento se construye con palabras. Para mí, con imágenes que después se traducen en palabras”, explicó Carla Cando, diseñadora de Indumentaria y mitad del equipo que integra con Diego Fernández Slezak, doctor en Ciencias de la Computación; ambos llevaron adelante el proyecto puente inspirado en la Inteligencia Artificial, área a la cual se dedica el científico, y el resultado fue la creación de un saco de sastrería.

Es una pieza con multiplicidad de capas, algunas superpuestas, otras transparentes, unas opacas, otras intervenidas. “Capas que hablan de los distintos niveles de pensamiento. Quise que se vieran como un bloque cerrado, estable y fuerte pero que en secciones se percibieran frágiles, inestables, en tensión, como a punto de desarmarse. Así siento que es nuestro pensamiento”, reflexionó la diseñadora. La dupla se centró en el concepto de la introspección, algo así como el pensamiento del propio pensamiento, y el software que desarrolló Diego, que tiene la capacidad de medir la distancia entre las palabras para detectar patrones de comportamiento, fue el punto de partida para la creación de este saco de sastrería “sin que necesariamente responda a esa tipología”, aclaró Carla, quien también diseñó una estructura sostenida en los hombros combinando un plastrón de sastrería con hilos de bordar que representa las conexiones neuronales vistas desde un microscopio.

Algunos pasajes de la obra de Sei Shônagon, “El libro de la almohada”, y el expresionismo que caracterizó al artista Jackson Pollock sirvieron como inspiración a la hora de plasmar el pensamiento introspectivo en la prenda. “Buscamos inspiración en el concepto. En ese sentido, mi participación fue aportar una síntesis de los resultados de mi investigación que luego Carla bajó a la prenda”, explicó Diego, “fue muy interesante el intercambio respecto al lenguaje del pensamiento”.

El Centro Cultural de la Ciencia permanece abierto los viernes, sábados y domingos, de 13 a 19:30 horas. Polo Científico Tecnológico – Godoy Cruz 2270, Ciudad de Buenos Aires.

Sitio web: http://ccciencia.gob.ar/