En enero, el Centro Interactivo cumplió 7 años ayudando a construir una cultura científica y contribuyendo a la educación de la ciencia, la tecnología y el arte. Para recordar lo que ha sido la historia de este lugar, conversamos con miembros del equipo que han estado desde los inicios.

El 15 de enero del 2010, se inauguró el Centro Interactivo de Ciencias, Artes y Tecnologías, CICAT, perteneciente a la Universidad de Concepción (Chile). Desde sus inicios ha sido un espacio para aportar a la formación ciudadana y ayudar en la construcción de una cultura científica en la que se incorporen nuevos lenguajes que contribuyan a la educación de las diversas áreas de la ciencia.

Sin embargo, la idea de construir un centro surge mucho antes, así nos cuenta Mónica Badilla, Directora Ejecutiva del CICAT, “la idea comenzó debido al trabajo que se venía haciendo con Anita Valdés, la primera directora del centro, dentro del programa Explora. Postulábamos proyectos Explora, luego empezaron las Coordinaciones Explora y teníamos muchas actividades, muestras interactivas, talleres, conferencias con científicos y todas eran en diversos lugares dentro del campus de la UdeC, pero eso significaba gestionar los lugares y que las personas se enteraran dónde eran las actividades físicamente, por lo tanto desde ahí surge la necesidad de contar con un espacio donde, de forma permanente, hubiese este tipo de actividades.

Agrega además, “empezamos a trabajar en la idea, la que partió con simplemente tener unos containers en el campus, luego fuimos diseñando un concepto más amplio, hasta que, como decía Anita Valdés, “se alinearon los astros” y nos invitaron a hablar con el Gobernador, en ese tiempo Rodrigo Díaz, quien nos pidió trabajar en una idea más concreta y más grande, en conjunto con las autoridades de la Universidad. Entre la propuesta inicial y la inauguración pasaron muchos años, se trabajó en el proyecto en sí, luego entró a la SERPLAC (Secretaría Regional de Planificación y Coordinación), pasó por muchos filtros, después vinieron las licitaciones, los ajustes en el presupuesto, la construcción etc. Fueron alrededor de 6 o 7 años de espera.”

Otra de las personas que ha sido testigo de la creación y desarrollo del CICAT ha sido Silvia Arros, conocida por todos como “la Sra. Silvia”, quien se desempeña como auxiliar del Centro. Ella narra, “yo vivo justo al frente del CICAT y lo seguí desde su construcción, siempre me preguntaba qué iban a construir en ese espacio y un día fui a preguntar y me dijeron que era de la U de Conce. A mi me dieron ganas de trabajar allí así que fui a la U y postulé, seguí todos los conductos pertinentes hasta que llegué a trabajar aquí.”

La Sra. Silvia continúa, “a mi me gusta trabajar en el CICAT, porque yo creo que hacer llegar el conocimiento de las ciencias de una manera didáctica y lúdica a los visitantes es algo muy meritorio. A través de la experiencia de los distintos talleres, las personas se interesen y sientan la curiosidad por seguir descubriendo las ciencias. El centro posee espacios que cada cierto tiempo van cambiando, eso hace que sea un lugar muy interesante para visitar de manera constante, porque siempre se están aprendiendo cosas nuevas.”

En estos 7 años hay un sinnúmero de historias, anécdotas, grandes logros, personas que han aportado e hitos claves que dan forma a la historia de este centro. Sergio Silva y Rocío Cruces, ambos profesores de ciencias naturales y biología, llegaron el 2010 a trabajar a CICAT, Sergio como Encargado de Educación del centro y Rocío para hacerse cargo de la iniciativa “Tus Competencias en Ciencias”, del programa Explora.

Rocío Cruces, hoy Coordinadora del Par Explora Biobío, afirma, “yo creo que un hito muy importante fue el cambio en la Sala Permanente, ya que además de tener la muestra “Mi Súper Cerebro”, permite que los estudiantes de toda la región nos visiten gratuitamente.”

Por otra parte, Sergio Silva, actual Coordinador de Muestras Interactivas e Itinerancias, afirma, “para mi ha sido súper relevante la visita del Harold Kroto, Premio Nobel, vinieron niños de todas las regiones, se hicieron concursos y pudieron disfrutar y trabajar junto a él. Además, estoy de acuerdo con Rocío, creo que el cambio de la Sala Permanente que se ejecutó el año pasado fue muy importante. La gratuidad, que siempre se había pedido por parte del público y que el 2016 se hizo por fin efectiva, ha sido trascendental, sobretodo para los sectores más vulnerables. Siento que también es un hito cómo ha aumentado el equipo de trabajo, porque habla del desarrollo que tiene el centro de forma interna, creo que esas son cosas que han llamado la atención y son destacables.”

Sin duda el Centro Interactivo ha crecido, tiene una red de más de mil profesores de ciencias, una Red Multi Institucional con diversas organizaciones e instituciones ligadas a la ciencia y a la tecnología que permite un trabajo en conjunto, ha logrado construir sólidas relaciones entre la Universidad de Concepción, el sector público y empresas de la Región del Biobío, lo que se observa en proyectos como “Biobío, la energía de Chile”; “Eureka, mundo de ideas”, “Fábrica de Ideas, diversión en movimiento”, el “Álbum de las Ecobrigadas”, la iniciativa el “Biotren de la ciencia”, que permite la gratuidad de los estudiantes de la región, continuar con la ejecución del Proyecto Asociativo Regional Explora, por nombrar algunas de las diversas iniciativas que se llevan a cabo.

Los próximos siete años aún están por definirse, sin embargo hay ideas muy claras de hacia dónde se quiere llegar, así lo plantea Esteban Montoya, encargado del apoyo computacional y técnico del Centro y otro miembro del equipo que ha estado desde sus inicios. Esteban afirma, “lo que me gustaría es que se siguiera por la misma línea, aportando al desarrollo científico del país, pero que creciéramos más, que el CICAT llegue a más regiones con las ideas que tenemos y los proyectos que hacemos. Eso me gustaría, llevar nuestro centro que está aquí en Coronel con más fuerza a otras regiones y a otros niños y niñas. Eso de verdad que me gustaría…”